Ourika Valley
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La gente del valle de Ourika y su cultura

Pueblo de montaña y bancales en un valle del Alto Atlas

En el valle de Ourika viven familias amazigh (bereberes) que hablan tashelhit, cultivan bancales regados por canales compartidos y se reúnen en el zoco del lunes de Tnine Ourika. Esta guía explica su forma de vida, te da unas palabras útiles y te muestra cómo visitar con respeto.

  • Once palabras en tashelhit que abren puertas
  • Cómo se reparten el agua las familias a través de las seguias
  • El zoco del lunes en Tnine Ourika
  • Fotos, ropa y regalos: lo que agradece la gente

Trabajamos cada día en estos pueblos. Cuando llevamos visitantes al valle, la pregunta que más oímos no es sobre las cascadas, sino "¿cómo vive la gente aquí?". Esta página es nuestra respuesta, con unas palabras de tashelhit y los pequeños gestos que hacen que la visita salga bien para todos.

Amazigh: el pueblo y la palabra

Los habitantes del valle de Ourika son amazigh, el pueblo indígena del norte de África al que solemos llamar bereber. Amazigh (plural imazighen) es el nombre que la gente se da a sí misma; se suele traducir como "hombres libres". También verás el alfabeto tifinagh en edificios públicos y señales, porque el amazigh es lengua oficial de Marruecos, junto al árabe, desde la Constitución de 2011.

Ser amazigh aquí no es un disfraz para turistas. Se nota en el idioma que se habla en casa, en la forma de gestionar el pueblo, en la comida, en los dibujos de los tejidos, en la música de las bodas y en un fuerte apego a la tierra y al pueblo familiar, incluso entre quienes trabajan en Marrakech entre semana.

El tashelhit, la lengua del valle

En el valle se habla tashelhit (también escrito tachelhit o chelja), la lengua amazigh del Alto Atlas y del Sus. La mayoría de los adultos habla también árabe marroquí (dariya), y muchas personas que trabajan con visitantes hablan francés y a menudo algo de inglés o español. Unas palabras en tashelhit te valdrán sonrisas sinceras. La ortografía varía, porque la lengua se escribe en tifinagh, en letras árabes o latinas; así te las escribiríamos nosotros:

Tashelhit Significado
Azul Hola (el saludo amazigh; en el día a día también se dice ssalam)
Tanmmirt (a menudo escrito tanmirt) Gracias
Yah Sí
Uhu No
Manik antgit? ¿Qué tal?
Bikhir Bien
Aman Agua
Aghrum Pan
Atay Té
Mnshk ayskar? ¿Cuánto cuesta?
Akkyawn rbbi Adiós (literalmente "que Dios te ayude")

La vida en el pueblo y la familia

Un pueblo del valle (un douar) es un grupo de casas en una ladera sobre los campos, con una mezquita, una o dos tiendas pequeñas, una fuente o un punto de agua y, a menudo, una escuela coránica. Las familias son grandes y muy unidas. A veces varias generaciones comparten casa, y los hermanos suelen construir uno al lado del otro. Los jóvenes estudian o trabajan en Marrakech y vuelven los fines de semana, en vacaciones y en las cosechas.

Los asuntos del pueblo los ha llevado desde hace mucho la jmaa, la asamblea de cabezas de familia, que organiza los trabajos comunes como limpiar los canales, arreglar caminos o ayudar a una familia en apuros. Hoy funciona junto a los consejos municipales elegidos, pero la costumbre de decidir juntos sigue muy viva.

Casas de piedra escalonadas sobre bancales de regadío en el Atlas
Casas de piedra sobre bancales de regadío

El agua y las seguias

En el valle nada importa más que el agua. Del río salen las seguias, canales de tierra y piedra que siguen las curvas de las laderas y llevan el agua hasta los bancales. Cada canal pertenece a la comunidad que lo construyó, y su agua se reparte por turnos: cada familia tiene derecho a abrir el canal hacia sus campos durante un tiempo fijo y en un orden fijo. Son derechos antiguos, heredados y muy serios. El protectorado francés registró y fijó muchos de ellos, una historia que contamos en nuestra página de historia.

Si caminas con un guía, verás a hombres abrir y cerrar con la azada las pequeñas compuertas de tierra para mandar el agua a la parcela correcta. Por favor, no pises los bordes de los canales ni muevas piedras en una seguia: una pequeña brecha puede dejar sin agua el campo de un vecino.

El año agrícola

La vida sigue las estaciones más que el calendario. En invierno puede nevar en la parte alta del valle y el trabajo gira sobre todo en torno a los animales y la leña. La primavera trae la labranza y la floración de almendros, cerezos y manzanos. El principio del verano es tiempo de cerezas y luego de la siega de la cebada en los bancales. El final del verano y el otoño traen manzanas, membrillos y nueces, y las aceitunas llegan al comienzo del invierno. La cosecha de nueces es cosa de toda la familia, con varas largas y cestas. Ovejas y cabras suben en verano a los pastos de altura, como desde hace muchísimo tiempo en la meseta de Oukaïmeden.

El trabajo de las mujeres y las cooperativas

Las mujeres cargan con una parte enorme del trabajo: forraje y leña, cuidado de los animales, cocina, pan, tejido. Alfombras y mantas se tejen en casa en telares verticales, con la lana de la familia o con hilo comprado.

En las últimas décadas, las cooperativas han dado a muchas mujeres un ingreso propio. En el valle encontrarás cooperativas de aceite de argán dirigidas por mujeres, donde las almendras traídas de la región del argán, en el suroeste, se parten y se muelen a mano, además de cooperativas de tejido y artesanía. Comprar directamente allí, al precio indicado, es la forma más justa de apoyarlas. Nuestra página sobre cooperativas y pueblos explica cómo comprar de forma justa y sin presiones.

Casas de tierra y piedra

Las casas tradicionales se construyen con tapial (tierra apisonada entre tablas de madera) y piedra, con muros gruesos que mantienen el fresco en verano y el calor en invierno. Los tejados son planos, de vigas, cañas y tierra apisonada, y sirven para secar fruta, maíz y ropa. El color de cada pueblo es el de su propia tierra, por eso parecen fundirse con la montaña. Las casas más nuevas suelen ser de bloques de hormigón, lo que explica la mezcla de lo viejo y lo nuevo que ves junto a la carretera.

El zoco del lunes en Tnine Ourika

Tnine significa lunes en árabe dialectal, y es el día del zoco semanal de Tnine Ourika, el pueblo a la entrada del valle. La gente baja de los pueblos para vender y comprar verduras, fruta, especias, herramientas, ropa y animales, pasar por el barbero y ver a los amigos. Es un mercado de trabajo, no un espectáculo. Si quieres verlo, ve por la mañana, lleva la bolsa por delante y pregunta antes de fotografiar a los vendedores.

Hospitalidad y té a la menta

Recibir a un invitado es una cuestión de honor. En una casa de pueblo te ofrecerán té a la menta, normalmente con pan, aceite de oliva, mantequilla o miel, a veces almendras o nueces. El té se sirve desde lo alto para hacer un poco de espuma, y es normal tomar varios vasos. Coge el vaso con la mano derecha, come con la derecha si compartes plato y no te preocupes por los pequeños errores: la gente es muy comprensiva con los visitantes que lo intentan. Si quieres compartir una comida de verdad en una casa, nuestro senderismo con almuerzo en una familia bereber está pensado para eso.

Servicio de té a la menta con pan recién hecho en una bandeja bereber
Té a la menta y pan para los invitados

Fe y fiestas

El valle es musulmán y la religión forma parte del día a día: la llamada a la oración, la oración del viernes, el mes de ramadán y las dos fiestas del Aid, cuando las familias se reúnen y se sacrifica un cordero en el Aid el-Kebir. Durante el ramadán, es de buena educación no comer, beber ni fumar a la vista en las calles de los pueblos durante el día.

La gran fiesta local es el moussem de Setti Fatma, cada agosto en torno al santuario de la santa al final de la carretera, con oraciones, un gran mercado, música y muchos visitantes de la región. Las bodas, sobre todo en verano, son las otras grandes celebraciones, con tambores, cantos y danzas ahwach.

Normas de cortesía: la lista corta

  • Ropa: cubre hombros y rodillas en los pueblos. Todo el mundo lo agradece y es práctico con el sol.
  • Fotos: pregunta antes de fotografiar a alguien, acepta un no y nunca fotografíes a un niño sin permiso de sus padres. Las mujeres que trabajan en el campo suelen preferir que no las fotografíen.
  • Niños: por favor, no des caramelos, dinero ni bolígrafos. Fomenta la mendicidad y el abandono escolar. Mejor apoya una cooperativa o una asociación local; podemos recomendarte una.
  • Casas: no entres en un patio o una casa sin invitación. Quítate los zapatos cuando veas que los demás lo hacen.
  • Saludos: el apretón de manos es normal entre hombres; con una mujer, espera a que ella tienda la mano. La mano en el corazón sirve con todo el mundo.
  • Regateo: normal en el zoco y con vendedores independientes, pero amable y justo. En las cooperativas los precios suelen ser fijos.

¿Quieres pasar tiempo con la gente del valle y no solo cruzarlo en coche? Nuestra excursión de un día para en una cooperativa de mujeres y nuestros guías son de los pueblos, así que pregúntales lo que quieras.

Preguntas frecuentes

¿La gente del valle de Ourika es bereber o árabe?

Los habitantes son amazigh, el pueblo que solemos llamar bereber. La mayoría habla tashelhit en casa, entiende también el árabe marroquí y es musulmana. Muchos prefieren la palabra amazigh, que es su propio nombre, pero bereber no se considera un insulto.

¿Puedo hacer fotos a la gente en los pueblos?

Pregunta siempre antes, con una sonrisa y un gesto hacia la cámara, y acepta un no. Muchas mujeres mayores no quieren que las fotografíen. Los paisajes, las casas de lejos y el ambiente del zoco no son problema. Nunca fotografíes a un niño sin permiso de sus padres.

¿Llevo caramelos o bolígrafos para los niños?

Mejor no. Repartir caramelos, monedas o bolígrafos enseña a los niños a pedir a los turistas, a veces en lugar de ir a la escuela. Si quieres ayudar, compra directamente en una cooperativa, come en restaurantes locales o pregúntanos por alguna asociación local que apoye a las escuelas.

¿Qué ropa llevo para visitar los pueblos?

Ropa que cubra hombros y rodillas es la opción respetuosa, para mujeres y hombres, y además protege del sol y de los arañazos en los senderos. Un pañuelo ligero viene bien. Los pantalones cortos y el bañador son para las pozas de las cascadas, no para las calles del pueblo.

¿Es de mala educación rechazar el té a la menta?

No lo es, pero el té es el corazón de la hospitalidad, así que acepta al menos un vaso si puedes. Decir tanmmirt (gracias) con la mano en el corazón basta para rechazar con educación un segundo o un tercer vaso.

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